«Resident Evil Requiem», o cómo celebrar por lo alto los treinta años de una franquicia
Cinco puntos que explican cómo el creador de la serie más prolífica del «survival horror» logró añadir a la serie otro éxito incontestable, tres décadas después de la aparición del primer juego y luego de treinta títulos sobre los horrores de la corporación Umbrella.
RESEÑAS


El primer Resident Evil, lanzado el 22 de marzo de 1996 para PS1, fue el paso inicial de una travesía a lo largo de la cual el desarrollador Capcom ha clavado su bandera en las cimas de la industria y también ha sufrido caídas aparatosas.
Entre las glorias de la serie se pueden incluir el «remake» de Resident Evil 2 (2019) y Resident Evil 7: Biohazard (2017), dos títulos que superan cada uno los 16 millones de copias vendidas en el mundo y aparecen frecuentemente en las listas de obras maestras del «survival horror».
En cuanto a los reveses, Umbrella Corps (2016) y Resident Evil: Operation Raccoon City (2012), dos «shooters» multijugador sin un ápice de terror ni suspenso, marcaron puntajes muy bajos de ventas y crítica.
Aquellos dos juegos no solo fueron recibidos agresiva y socarronamente por los expertos en medios especializados y por jugadores a lo largo y ancho de la internet, sino que alimentaron una sospecha: para muchos críticos y gamers, el gigante nipón ya no sabía hacía dónde llevar su saga más rentable.
Si bien Umbrella Corps significó un tropiezo del que Capcom se levantó al año siguiente con Resident Evil 7: Biohazard, el mejor ejemplo de la capacidad de aprendizaje y adaptación de la compañía japonesa es Resident Evil Requiem.
Desde su aparición para PS5, PC, Nintendo Switch 2 y Xbox Series X/S el pasado 27 de febrero, las ventas de Requiem se cuentan por encima de los seis millones de unidades. En revistas digitales y foros en línea se lo candidatiza a mejor juego de 2026.
¿Cómo hizo Capcom para triunfar una vez más, luego de treinta años y treinta títulos de la marca Resident Evil?
1) Antendió los comentarios de los gamers
En un principio Resident Evil Requiem se concibió como otro «shooter» multijugador en tercera persona. Si la compañía japonesa olvidó por un momento los números negativos de Umbrella Corps y Operation Raccoon City, no fue indiferente al clamor de los aficionados, para quienes la esencia de la franquicia estaba en el «survival horror» y no en las batallas online.
2) Innovar sin perder la identidad
La abrumadora influencia de Fortnite contribuye a que muchos desarrolladores opten por la acción y el movimiento permanentes sobre el suspenso y la atmósfera. Un ejemplo claro y lamentable de ello es lo ocurrido con Gotham Knights (2022) y Suicide Squad: Kill the Justice League (2024), que remplazaron los elementos más sombríos y psicológicos de la tetralogía Batman: Arkham por otros más caricaturescos y neoarcade para atraer a un público más joven.
Capcom pudo seguir un rumbo similar, pero no lo tomó. En cambio, reconcilió la exploración y el terror con enfrentamientos en los que el jugador no se siente tan indefenso. Lo hizo narrando la historia desde la mirada, cualidades y limitaciones de los dos protagonistas, Grace Ashcroft y Leon S. Kennedy. Ella debe valerse del ingenio para crear distracciones y evitar peligros; él cuenta con potente armamento y heroica fortaleza cuando se trata de aniquilar a los infectados y protegerse de sus ataques.
Así se intercalan las secuencias del más puro «survival horror» con las de una acción tan inherente a estos juegos desde Resident Evil 4 (2005).
3) Buen rediseño del protagonista
Uno de los aspectos más delicados en la continuidad de una serie es el diseño de los personajes centrales. Chris Redfield, superviviente del primer Resident Evil, reapareció en el quinto capítulo de la saga trece años después con un aspecto musculoso que muchos consideraron exagerado y falto de originalidad. Aunque el juego de 2009 se valoró y vendió muy bien, a no pocos aficionados les quedó el sinsabor de ver a Redfield convertido en el lugar común del mercenario barbado y con brazos de fisicoculturista.
Por otro lado, no se leen cuestionamientos ni burlas sobre los cambios de Leon S. Kennedy en Resident Evil: Requiem. Todo lo contrario: para la mayoría, las líneas de expresión, el sutil encanecimiento y la dureza del gesto son obvias huellas del tiempo en el rostro de un hombre sometido a tantos cataclismos.
4) Versatilidad en consolas de última generación
El hecho de que Requiem se lanzara simultáneamente para PS5, Nintendo Switch 2, Xbox Series X/S y PC, sin que se hayan reportado problemas frecuentes del videojuego en ninguna de las plataformas, habla muy bien de la dirección tecnológica y de la estrategia de Capcom.
Es cierto que las imágenes más impresionantes y las reseñas más entusiastas provienen de usuarios de PS5 Pro y PC. Sin embargo, el rendimiento del juego en las otras consolas se califica de óptimo o muy bueno.
5) El gamer como director de la historia
El mayor acierto de Requiem es concederle al jugador la libertad de elegir la cámara en primera o tercera persona. Resident Evil Survivor (2000) fue el primer título de la serie en relatar la acción desde los ojos del protagonista. Diecisiete años después, Biohazard consolidó esa perspectiva incluso entre los fanáticos más puristas de la saga.
Requiem vuelve a dejar en manos de los gamers qué tipo de experiencia desean, si una más inmersiva u otra más dinámica, al igual que lo hiciera con Resident Evil: Village (2022). Para las secuencias de Grace el juego sugiere la primera persona y para las de Leon, la tercera, pero quien toma la decisión es el jugador.





