«Bible Adventures», clásico de los videojuegos cristianos
Se le incluye a menudo entre los peores de todos los tiempos y es objeto de burlas en internet. Pero también se halla en los mejores recuerdos de quienes lo recibieron como regalo de Navidad, lo jugaron en otra casa, lo intercambiaron con las amistades o lo alquilaron en alguna videotienda.
RETRO GAMING


Uno de los títulos más recordados entre los videojuegos cristianos o religiosos, genero gamer que tuvo su origen y también su apogeo en los últimos veinte años del siglo pasado, es «Bible Adventures», o «Aventuras de La Biblia».
Lanzado en 1991 para la consola Nintendo Entertainment Sytem (NES) por el desarrollador Wisdom Tree, el juego se divide en tres episodios: «El arca de Noé», «Moisés Bebé» y «David y Goliat».
«Aventuras de La Biblia» no contaba con la licencia de Nintendo, por lo que Wisdom Tree, como otras compañías que diseñaron juegos para la NES sin el sello de aprobación de su fabricante, utilizaban un truquito no muy santo, pero sí efectivo.
La trampita consistía en añadir a la placa interna del cartucho un circuito que emitía un pico de voltaje. Esa pequeña descarga desactivaba el chip de bloqueo que Nintendo había instalado al NES para verificar la autenticidad de los videojuegos y combatir la piratería.
Una vez cometido el pecadillo, los gamers de la época controlaban a personajes bíblicos en lo que muchos críticos consideraron un refrito de Wizards and Warriors y Mario Bros. 2, salpicado de versículos del Antiguo Testamento.
Sorprendían la agilidad y fortaleza de Noé, capaz de escalar rápidamente árboles enormes como sequoias y de saltar entre rocas mientras levanta por los aires varias especies de animales. Hazaña alucinante para una figura que rondaba los 500 años de existencia sobre la Tierra cuando empezó a construir el arca.
En «Moisés Bebé», Miriam, hermana mayor del profeta hebreo, adquiere habilidades parecidas a las de La Princesa Peach en la segunda parte de Mario Bros.: sostiene al pequeño Moisés sobre su cabeza y, al mismo tiempo, trepa escaleras, salta entre tejados de edificaciones egipcias y burla a los guardias faraónicos elevándose sobre sus cabezas.
En «David y Goliat», el futuro rey de los israelitas pastorea corderos y ovejas con mecánicas de movimiento idénticas a las de los otros episodios del arca de Noé y la salvación de Moisés, pero en un paisaje montañoso. Después se enfrenta a los filisteos y al gigante armado con onda y piedras infinitas. Cabe preguntarse por qué los desarrolladores no las limitaron a cinco (1 Samuel 17:40).
«Bible Adventures» aparece frecuentemente en la lista de los peores videojuegos de la historia y es materia de numerosas reseñas humorísticas. Sin embargo, para otros es inolvidable por su temática o por simple nostalgia.
Madres y padres de la época se permitían regalar este tipo de juegos porque los consideraban menos inútiles y más formativos. Así que varios gamers no se mofarán de ellos al recordarlos, sino que viajarán de vuelta a los placeres de la infancia.

